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lunes, 8 de agosto de 2011

En las profundidades de Oliver Tate

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Como dice la canción "ya no quedan días de Verano", tristemente en unos cuantos días viene el inicio de clases y la constante lucho contra la rutina. Sin embargo este fue un Verano bastante disfrutable, hice lo que hace mucho no hacía, ver películas hasta el cansancio. Veía de a tres películas al día, eso sí que es holgazanear. Pero no se vayan con la finta, también estuve en clases de Verano así que se equilibraba la balanza vacacional.
Una de esas películas que vi fue "Submarine". Una película dirigida por el "famoso" director de los vídeos de la banda favorita de todos Vampire Weekend. Estamos hablando de Richard Ayoade, que a su vez adapta esta cinta de la novela homónima del menos conocido Joe Dunthorne. Otro plus interesante es que la banda sonora cuenta con canciones de Alex Turner.
Es todo lo que diré respecto a nombres pues soy muy malo con eso de citar actores y actrices; para más info aquí está el link. Ahí también pueden checar la sinopsis por que iré directamente a la parte divertida, la critica.

La cinta narra el proceso de maduración (o Coming-of-age) de Oliver Tate, un chamaco de 15 años poco convencional, de esos que al parecer es un genio sin embargo por alguna razón es un inadaptado. Si, hasta ahorita podemos estar hablando de dos películas. Esta y Rushmore. De hecho los personajes son parecidos en cuanto a que los dos parecen tener obsesiones, sobre todo cuando se trata de encantar al sexo femenino. Sin embargo la historia de Wes Anderson, Rushmore, es más absurda y su personaje principal está totalmente consciente de su genialidad y trata durante el film de mantener ese status de chico cool en el colegio. Ese es el punto de divergencia, o donde el marrano torció el rabo. Por que el chico Oliver se nos presenta en un tono más nostalgico, hasta cierto punto melancólico y todo poetico sobre todo en la composición visual.
Al presentarse bajo esta atmósfera, el personaje se vuelve más verosímil y no vemos a un niño presumiendo que es diferente sino actuando su diferencia con exclusiva normalidad.
De hecho, no importa lo raro que se vea, no es el Napoleon de Jared Jess que parece estar sumergido en un mundo totalmente diferente al que lo rodea... bueno no tan diferente. Oliver aspira a las mismas cosas que los chicos de su edad pero no de la misma manera.
Ok, ¿por qué estoy comparando esta cinta con otras? Por que es una clarísima sopa de referencias que se remontan a la ola francesa con Godard y Truffaut con sus 400 golpes, además de hacer referencia a las otras películas citadas. En palabras de un crítico con el que no estoy del todo de acuerdo, la película podría parecer un "Film Fetish", osea una clara obsesión con el discurso sobre las películas, como si se tratara de una prenda hecha con pedazos de otras y no algo nuevo totalmente.
Y es en eso donde no estoy de acuerdo. Recordemos por un instante todas estas referencias, en su tiempo también homenajeaban y hacían referencia explicita a otros directores u otros filmes. Es lo más normal cuando se trata de elaborar un nuevo estilo estético-narrativo. Creo que películas al estilo de Jared Jesss, Wes Anderson y Taika Waikiki han encontrado un público y en realidad son películas geniales con propuestas todo excepto convencionales. Que tienen protagonistas raros, y que algunas personas puedan tener dificultades para identificarse con ellos, pero que no son irreales (ok, no estoy hablando de Napoleon ahora mismo), que además tienen problemas tan comunes en la adolescencia y aunque parecieran temas trillados (noviazgo inestable, bullying, familia disfuncional, etc) la manera de presentarlos es la que por una parte atrae y por la otra conmueve.

Más sobre la película. Ya para terminar sólo comentó que lo que más me gusto de la película es que es honesta e íntima. Nos adentramos en este submarino que es Oliver Tate a las profundidades de su vida de modo que la misma película es el espíritu soñador de Oliver. Sí él cree que su vida debería ser vista de una forma u otra la película se amolda a sus deseos. Es honesta por que Oliver no es el típico héroe o protagonista todo inteligente al que le salen bien los planes, sino que falla al tratar de entender a las otras personas, es cobarde a veces, duda, es más humano. Así mismo su contra-parte femenina, Jordana, que resulta ser lo más cercano a su novia; durante una buena parte de la cinta pareciera que es inquebrantable, un personaje plano. Sin embargo las circunstancias nos presentan diferentes facetas de ella. De hecho, ella se me hace el personaje más interesante de la película, no sólo por que es agradable a la vista sino por que, quizá sea por su mirada, se envuelve en un misterio que cautiva, por sus actos espontáneos, nunca sabes que esperar de ella aún cuando crees conocerla, aún cuando Oliver cree conocerla.
Obviamente, al tratarse de un comedia dramática, si se pudiera llamar así, también va a tener elementos absurdos, pero eso hace más entretenido y complejo el universo en el que se desarrolla la historia.

En resumén:
Es increíble, véanla hasta el cansancio.
Gracias!


viernes, 10 de septiembre de 2010

Are you coming?

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La frase que hace de título para esta entrada sintetiza todo el mensaje de la película. Obviamente a simple lectura no dice nada por que en la película se pregunta de dos maneras, tal cual se lee y en imágenes; una dualidad que al momento en el que se plantea en la cinta uno se conecta a tal punto con cada uno de los sucesos que realmente entiendes lo que pasa y pasará.
(entrada editada)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Noches de Arándano

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Me considero fanático del cine. Sin embargo, tal vez de una forma un poco villamelona, uno de los momentos que más disfruto de ver una película, son los 30 minutos posteriores a haberla visto.

Esos minutos, tan efímeros como se aprecian y tan importantes como el largometraje --o corto, si para esas vamos-- determinan la influencia --si hubo alguna-- de la película sobre tu estado de ánimo o tu forma de ver la vida.

Seguro, muchas películas épicas o de romance causan un efecto completamente radical en la persona que ve la película; no obstante, ese sentimiento es rápidamente nulificado por la realidad de la vida y de los problemas cotidianos.

Eso no sucedió esta noche.

Me atreví a ver "My Blueberry Nights", primer largometraje de Wong Kar-wai en inglés. Digo "me atreví" porque la película fue básicamente lapidada por el mundo entero, considerándola un fracaso de transición para el director asiático y un intento de venta superficial al contar con un hermoso reparto en el sentido literal de la palabra, que incluye a Natalie Portman, Rachel Weisz, Jude Law y Norah Jones.

Norah ¡¿quién?!

Sí, Norah Jones, la cantante de pseudojazz que es más bien un híbrido pop que revivió el retro en el mundo; sin ella, Alicia Keys ya estaría olvidada haciendo un comeback a la Nelly Furtado y Amy Winehouse estaría sumida en las drogas... em... wait a minute. Me gusta la música de la srita. Jones; cómo no habría de gustarme, si su voz es probablemente una de las más tranquilizadoras que esta generación ha conocido. Su actuación, sin embargo... no es la más indicada después de esos 30 minutos que habíamos mencionado.

El efecto que Jones causa en el espectador después del enamoramiento que nace al final de la película --cuando la vean me entenderán, los últimos 10 minutos-- perdura, pero su performance como actriz, si bien destacable al ser su primera experiencia en el rubro, exhibe que no fue la indicada para levantar un drama existencial.

Regresando al meollo del asunto --los 30 minutos-- el efecto de la película sigue en mi a pesar de que ya han sido más de cuatro horas después de haberla visto; la autorrealización y el descubrimiento de sí mismo en otras personas es algo con lo que lidiamos todos los días, pero nunca había visto a un director retratar esa obsesión por el detalle tanto como yo --el espectador-- quería; el concepto de que uno mismo se puede reinventar tan sólo alejándose de la ciudad, del lugar que te define, es una idea extremadamente tentadora para las personas neonómadas que tan sólo cayeron en una ciudad, mas no pertenecen a ella.

Vela bajo tu propio riesgo. No tiene ritmo Hollywood, tiene tomas lentas y precisas, planos a detalle de más de 10 segundos que parecen irrelevantes a la trama y una historia un poco sosa para el poder histriónico que presentan los actores del reparto.

Pero de que perdura en tí, perdura.

(65/100)

A favor: Fotografía, calidad de realización, innovadores ángulos y tomas.
A medias tintas: Casting.
En contra: Lentitud extrema de ritmo; pérdida de interés antes de los bloques centrales de la película, ausencia de clímax notorio.


NOCHES PÚRPURA (China-USA "My blueberry nights", 2007) - Una película de Wong Kar-wai.
Norah Jones, Jude Law; Natalie Portman, Rachel Weisz, Chan Marshall.